Porque siempre estuve equivocada y no lo quise ver.
Porque yo por ti la vida daba, porque todo lo que empieza acaba.
Porque nunca tuve más razones para estar sin èl.
Porque cuesta tomar decisiones, porque se que va a DOLER.
Si así me sentía, no sé porque seguía apostandole mi vida a ÉL . . .!
